Con información de Coahuila Informa
CANDELA, COAHUILA. — Un infierno de plomo y ráfagas de alto poder se desató en los límites entre Coahuila y Nuevo León. Elementos de la Policía Estatal sostuvieron un feroz enfrentamiento armado tras ser emboscados y atacados a balazos por un grupo de civiles fuertemente armados en este municipio fronterizo.
El saldo de la sangrienta refriega es desgarrador: un valiente agente de la ley entregó su vida en cumplimiento de su deber, cayendo en la línea de fuego para defender el territorio estatal.
Durante el cruce de disparos, la rápida respuesta del cuerpo de seguridad logró abatir a uno de los agresores, mientras el resto del grupo armado intentaba replegarse entre la confusión.
La respuesta de las autoridades ha sido fulminante. La zona del ataque se ha convertido en un auténtico polvorín blindado bajo una operación masiva por tierra y aire.
Fuerzas combinadas de la Policía de Acción y Reacción (PAR), la Agencia de Investigación Criminal (AIC), el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Marina Armada de México han tomado el control de los caminos y brechas. En el cielo, una aeronave del Gobierno del Estado sobrevuela a baja altura a la caza de los agresores restantes.
La tensión es máxima en la frontera entre Coahuila y Nuevo León mientras los operativos de búsqueda e interceptación continúan desplegados al límite.