Por Hugo Contreras
Ciudad de México — El diputado federal por Movimiento Ciudadano, Gibrán Ramírez Reyes, lanzó una fuerte crítica contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, calificando su administración como un “gobierno mafioso” y denunciando una profunda crisis de gobernabilidad en el estado.
Ramírez Reyes enfatizó que sus denuncias no son recientes y que ha utilizado diversos espacios, como la tribuna legislativa y puntos de acuerdo, para exponer irregularidades en Sinaloa. Entre las acusaciones principales destacan:
El otorgamiento de contratos a los hijos del gobernador Rocha Moya, una situación que, según afirmó, ya había sido expuesta por el finado Héctor Melesio Cuén Ojeda antes de su muerte y advirtió que la inestabilidad en Sinaloa afecta no solo a los habitantes locales, sino a todo el Estado mexicano y a la presidencia de la república.
Uno de los puntos más críticos de su discurso fue el asesinato del diputado federal electo, Héctor Melesio Cuén Ojeda. Ramírez Reyes sostuvo que el crimen fue perpetrado por el “sistema político-criminal” del estado.
El legislador recordó que la Fiscalía General de la República (FGR) detectó irregularidades y un posible “montaje” en la investigación inicial realizada por la fiscalía estatal de Sinaloa y criticó a los sectores de la izquierda que guardan silencio ante estos hechos, instándolos a exigir la renuncia de Rocha Moya y a respaldar la petición de desaparición de poderes en la entidad.
Gibrán Ramírez concluyó que permitir que estos crímenes permanezcan impunes daña la ética nacional y los derechos humanos. Reiteró su compromiso de no callar ante lo que considera un “vil asesinato” y una traición a las y los sinaloenses.
“A nadie le conviene que Sinaloa siga hundido en una crisis de gobernabilidad. Ni al Estado mexicano, ni a la presidenta, ni a las y los sinaloenses”. — Gibrán Ramírez Reyes.