Por Hugo Contreras
TORREÓN, COAHUILA. – Bajo el lema de que la diversidad hace al mundo más hermoso, este próximo 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down. Más que una efeméride, la fecha busca recordar que las personas con esta condición genética no tienen una enfermedad, sino una forma única de ver el mundo, con talentos, sueños y emociones propias que merecen ser valorados.
La elección de esta fecha, oficializada por la ONU en 2012, no es casualidad. El día 21 del mes 3 (marzo) simboliza la trisomía del cromosoma 21, la alteración genética que da origen a esta condición y que implica la presencia de tres copias de dicho cromosoma en lugar de dos.
Una de las tradiciones más visibles a nivel global es el uso de calcetines o medias coloridas y diferentes entre sí. Esta iniciativa no es una moda pasajera; es un símbolo visual para celebrar la diferencia y mostrar apoyo explícito a la inclusión. Se invita a la ciudadanía a sumarse este sábado usando prendas distintas en cada pie como señal de respeto.
La conmemoración de este año pone especial énfasis en desmitificar prejuicios que aún limitan el desarrollo de estas personas:
- Con el apoyo adecuado, pueden alcanzar altos niveles de autonomía.
- Cada persona con Síndrome de Down es única, con sus propios gustos y ritmos.
- Campañas internacionales, como la de Down España titulada #NoSoyYoEresTu, destacan que están perfectamente capacitados para desempeñar empleos dignos y profesionales.
El Día Mundial del Síndrome de Down es una invitación para que gobiernos, empresas y familias miren más allá de los estereotipos. No se trata de “cambiar” a las personas con esta condición, sino de transformar nuestro entorno para que sea más accesible, empático y justo.
La meta es clara: trabajar por una sociedad donde la participación plena y la igualdad de oportunidades sean una realidad cotidiana para todos.