Entre los desaparecidos se encuentran cientos de turistas extranjeros, además de trabajadores y habitantes de las comunidades fronterizas. India reportó al menos 288 de sus ciudadanos desaparecidos en Nepal, mientras otros 200 permanecen varados en territorio chino.
Con información de Proceso
Nepal .- Entre los desaparecidos se encuentran cientos de turistas extranjeros, además de trabajadores y habitantes de las comunidades fronterizas. India reportó al menos 288 de sus ciudadanos desaparecidos en Nepal, mientras otros 200 permanecen varados en territorio chino.
Más de 360 personas han muerto y mil 300 permanecen desaparecidas tras el colapso masivo de un glaciar que provocó una avalancha de agua, lodo y escombros en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
La Policía de Nepal informó que hasta ahora han sido recuperados 360 cuerpos, aunque reportes posteriores sitúan el número de víctimas mortales por encima de 390. La magnitud del desastre ha dificultado establecer un balance definitivo, debido a que varias comunidades permanecen incomunicadas y los equipos de emergencia aún no han podido acceder a todas las zonas afectadas.
Entre los desaparecidos se encuentran cientos de turistas extranjeros, además de trabajadores y habitantes de las comunidades fronterizas. India reportó al menos 288 de sus ciudadanos desaparecidos en Nepal, mientras otros 200 permanecen varados en territorio chino.
También se informó que al menos seis ciudadanos sudafricanos continúan desaparecidos. Las autoridades de ese país mantienen contacto con sus familias y con funcionarios nepaleses, mientras una organización de ayuda prepara especialistas en búsqueda y rescate urbano y acuático, además de equipos caninos.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) descartó que un terremoto hubiera provocado directamente la tragedia y atribuyó el desastre al colapso masivo de un glaciar. La enorme cantidad de agua y material desprendido generó una inundación repentina que arrasó viviendas, caminos e infraestructura en la región del Himalaya.
La emergencia también ha provocado una crisis sanitaria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que unas 10 mil familias necesitan ayuda inmediata, particularmente en las zonas próximas a Rasuwa, distrito fronterizo con Gyirong, en el Tíbet.
Cuatro centros de salud resultaron dañados, tres de ellos completamente destruidos, mientras otros dos hospitales presentan interrupciones en sus servicios, de acuerdo con la OMS.
La situación es especialmente grave para los menores. UNICEF reportó al menos 14 niños muertos y estimó que alrededor de 170 mil menores han resultado afectados de alguna manera por las inundaciones y la destrucción de viviendas, escuelas y centros médicos.
La agencia de Naciones Unidas advirtió que los niños sobrevivientes enfrentan ahora mayores riesgos de enfermedades, desnutrición, violencia y explotación.
Mientras continúan las operaciones de emergencia, India anunció el envío de 37.5 toneladas de ayuda humanitaria, incluidos medicamentos y alimentos, para apoyar a la población afectada.
La tragedia ocurre mientras la región registra además actividad sísmica. El Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ) reportó un terremoto de magnitud 5.0 en el Tíbet, aunque señaló que ocurrió cientos de kilómetros al norte de las zonas afectadas por la inundación del 26 de agosto. La red sísmica china también reportó un movimiento de magnitud 4.7 en Nagqu.