


𝐌𝐚𝐭𝐚𝐦𝐨𝐫𝐨𝐬: 𝐄𝐥 “𝐦𝐮́𝐬𝐜𝐮𝐥𝐨” 𝐭𝐫𝐢𝐜𝐨𝐥𝐨𝐫 𝐲 𝐥𝐚 𝐚𝐝𝐯𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝟕 𝐝𝐞 𝐣𝐮𝐧𝐢𝐨
Dicen que en política, lo que no se ve no existe, pero lo que se siente, pesa. Y lo que se sintió esta tarde en Matamoros fue un cierre de filas que lleva un mensaje directo a los de enfrente. El PRI lagunero no solo está movilizado, sino que ha comenzado a aceitar la maquinaria con la mira puesta en una fecha que ya tienen tatuada en el calendario: el 7 de junio.
La plana mayor del CDE, encabezada por Don Carlos Robles Loustaunau, desembarcó en tierras matamorenses para tomar protesta a la nueva estructura. No fue un evento cualquiera; fue una validación de liderazgos donde nombres como el de Gabriel Elizondo Pérez y Diego Rodríguez, escoltando al primer priista del municipio, Miguel Ángel Ramírez López.
El factor Manolo
Llamó la atención la constante narrativa de unidad bajo el liderazgo de Manolo Jiménez Salinas. La estrategia es clara: situar a Coahuila como la “isla” de seguridad y oportunidades en un país convulsionado. El discurso del PRI local se apoya en esa gestión estatal para decir “nosotros sí sabemos dar soluciones”. Para los de Matamoros, el gobernador es el activo más rentable y no piensan soltar esa bandera.
¿Respeto o “chinga”?
Lo que más ruido hizo en los pasillos políticos fue el tono del cierre de Charro. “Aquí van a encontrar respeto, pero también se van a topar con la chinga que les vamos a meter”, se escuchó con fuerza. La frase no es menor. Es una declaración de guerra electoral (en el sentido más democrático del término) que busca inyectar adrenalina a una militancia que, según ellos, “nunca falla”.
El tablero matamorense
Con la entrega de estos nombramientos, el PRI de Matamoros busca demostrar que tiene capacidad, experiencia y, sobre todo, una estructura de territorio que los demás partidos apenas están intentando dibujar en el papel. El mensaje para la oposición fue contundente: en Matamoros, el PRI no va a pedir permiso para ganar; va a salir a arrollar con la fuerza de su organización.
Habrá que ver si el entusiasmo de la toma de protesta se traduce en votos efectivos, pero de entrada, el tricolor ya marcó su territorio. Quien quiera competir en Matamoros, ya sabe que no la tendrá fácil; se va a topar con una estructura que hoy se siente más viva que nunca.
“Charro y su gestión”
“Aunque la gestión de Miguel Ángel Ramírez ‘Charro’ ha transitado entre claroscuros, su activo más sólido sigue siendo el respaldo absoluto del Palacio de Gobierno. Sin embargo, guardando las proporciones, su peso aún no alcanza la estatura de aquellos ‘Vicegobernadores de La Laguna’ que marcaron época. Personajes como Antonio Barajas Carrasco, Don Jesús Contreras Pacheco, Heriberto Ramos, Raúl Sifuentes o el propio Miguel Riquelme, ejercieron un poder que hoy parece lejano, dejando al alcalde matamorense en una posición de aliado estratégico, pero bajo una sombra jerárquica muy distinta.”
CIERRE ÉPICO DE DON CARLOS
“Como buen lobo de mar en la política, Don Carlos Robles Loustaunau supo sortear con humor lo que pudo ser un traspié. Al inicio de su discurso, lanzó un efusivo ‘¡Arriba San Pedro!’ escapó de sus labios, pero con la agilidad de quien conoce el oficio, rectificó de inmediato: ‘Perdón, es que vengo de San Pedro’. El error se transformó en carisma y la pifia en una ovación que terminó por echarse a la bolsa a los asistentes matamorenses.”