Por Jaime Cleofas Martรญnez Veloz
Compaรฑeras, compaรฑeros:
Hoy pongo en sus manos un documento que no escribรญ yo, pero que habla de mรญ mรกs de lo que yo hubiera querido.
Es un archivo de la Direcciรณn Federal de Seguridad, la policรญa polรญtica del viejo rรฉgimen, esa que vigilaba a estudiantes, obreros, colonos, maestros, campesinos, periodistas, militantes y soรฑadores.
Esa que nos siguiรณ por pasillos, carreteras, auditorios, plazas y aulas.
Esa que anotaba cada paso que dรกbamos como si fuรฉramos una amenaza para el paรญs, cuando en realidad lo รบnico que querรญamos era democracia, dignidad y futuro.
Este expediente โque ahora comparto con ustedesโ es la prueba escrita de algo que siempre supimos:
no estรกbamos equivocados.
Estรกbamos vigilados.
Ahรญ estoy yo, โEl Jimmyโ, en cada pรกgina.
Ahรญ estรกn ustedes tambiรฉn, aunque no los nombren.
Ahรญ estรกn nuestras marchas, nuestras asambleas, nuestras tomas, nuestras discusiones interminables, nuestras derrotas, nuestras victorias pequeรฑas, nuestros sueรฑos grandes.
La DFS anotaba la hora exacta en que iniciรกbamos una marcha, el nรบmero de camiones que bloqueรกbamos, los discursos que dรกbamos, las reuniones que sostenรญamos, los nombres de los colonos que asesorรกbamos, los kilรณmetros que caminรกbamos rumbo a la Ciudad de Mรฉxico.
Anotaban todo, menos lo mรกs importante:
que lo hacรญamos por convicciรณn, no por consigna.
Que lo hacรญamos por el pueblo, no por el poder.
Que lo hacรญamos juntos.
Este archivo no es un recordatorio de persecuciรณn.
Es un recordatorio de quiรฉnes fuimos.
Fuimos jรณvenes que no se resignaron.
Fuimos universitarios que defendieron la autonomรญa cuando eso costaba golpes, amenazas y expedientes.
Fuimos colonos que exigieron tierra y vivienda.
Fuimos militantes que creyeron que la izquierda podรญa ser decente, honesta y valiente.
Fuimos ciudadanos que se atrevieron a decirle al gobernador, al rector, al presidente municipal y al presidente de la Repรบblica:
โNo estamos de acuerdo.โ
Y eso, en aquellos aรฑos, era suficiente para que te abrieran un archivo.
Hoy, al ver estas pรกginas, no siento miedo ni vergรผenza.
Siento orgullo.
Siento memoria.
Siento que cada lรญnea escrita por la DFS confirma que hicimos lo correcto.
Porque si el Estado te vigila, es porque le estorbas.
Y si le estorbas, es porque estรกs moviendo algo que no quiere que se mueva.
Compaรฑeras, compaรฑeros:
Este documento es parte de nuestra historia.
No la historia oficial, sino la verdadera:
la que se escribiรณ en las calles, en las aulas, en las colonias, en las carreteras, en los mรญtines, en las noches de discusiรณn, en los dรญas de cansancio, en los momentos en que parecรญa que nada iba a cambiar.
Pero cambiรณ.
Y cambiรณ porque nosotros empujamos.
Hoy comparto este archivo no para recordar la vigilancia, sino para recordar la resistencia.
Para que quienes aรบn estamos aquรญ sepamos que no luchamos en vano.
Para que quienes ya no estรกn, vivan en estas lรญneas.
Para que las nuevas generaciones entiendan que la democracia no naciรณ sola:
la parimos con marchas, con huelgas, con ideas, con terquedad, con dignidad.
Este expediente es un espejo.
Y en รฉl no veo al โvigiladoโ.
Veo al luchador.
Veo al universitario.
Veo al organizador.
Veo al compaรฑero.
Veo al joven que fuimos todos.
Gracias por caminar conmigo entonces.
Gracias por seguir aquรญ ahora.
Gracias por no rendirse nunca.
Este archivo es del Estado.
Pero la historia es nuestra.
Torreรณn Coahuila a 22 de mayo del 2026