Por: Hugo Contreras
TORREÓN, COAHUILA.— En el marco de las celebraciones por el Día del Maestro, la familia Contreras Ávila expresó un profundo y emotivo agradecimiento al personal docente y de apoyo que labora en el Jardín de Niños “Francisco Villa”, ubicado en el ejido El Fénix, municipio de Matamoros, Coahuila.
A nombre de su pequeño hijo, Cristian Elías Contreras Ávila, cariñosamente conocido como “El Príncipe Guerrero” —quien nació con Síndrome de Down Mosaico—, sus padres, Hugo Contreras Martínez y Nisi Ávila G., organizaron un desayuno especial para homenajear a las educadoras. Este gesto busca visibilizar y aplaudir la paciencia, el amor y la dedicación con la que guían diariamente a los alumnos en sus primeros pasos escolares y sociales.
Un ejemplo de verdadera inclusión educativa
Los padres de Cristian Elías destacaron de manera muy especial el compromiso de la institución. A pesar de que el plantel no cuenta de forma permanente con servicios institucionalizados de educación especial, el equipo docente ha roto barreras para garantizar una educación con equidad.
“La labor inclusiva que realizan en este jardín de niños es digna de reconocerse. Se esfuerzan día con día por crear entornos donde todos los menores, sin importar sus capacidades, origen o condición, participen y aprendan juntos. Para nosotros, este desayuno es un detalle que no podía pasar desapercibido en su día”, compartieron con profunda gratitud.
La familia Contreras Ávila hizo extensivo un agradecimiento infinito a cada una de las integrantes del plantel, felicitándolas por ser un pilar fundamental en el desarrollo de la niñez de la región:
- Sandra Valdez
- Palestina Ávila
- Rosario Zavala
- Oli Carlos Serrano
- Ruth Huitrón
- Antonia Gómez
- Sra. Petra (personal de apoyo)
Con estas acciones, se demuestra que el verdadero valor de la educación radica en la empatía y la vocación de los docentes, quienes transforman la vida de sus alumnos y construyen una sociedad más justa e inclusiva desde la primera infancia.